Bookbot

El maravilloso mundo de Nils Holgersson a través de Suecia

Paramètres

  • 219pages
  • 8 heures de lecture

En savoir plus sur le livre

Una tarde, Akka de Kebnekaise y su bandada aterrizaron en la orilla de un lago forestal. La primavera estaba retrasada, como siempre en los distritos montañosos. El hielo cubría todo el lago, salvo una estrecha franja junto a la tierra. Las gansos se lanzaron al agua para bañarse y buscar comida. Por la mañana, Nils Holgersson había dejado caer uno de sus zapatos de madera, así que bajó junto a los olmos y abedules que crecían a lo largo de la orilla, para buscar algo con qué atarse el pie. El chico caminó una buena distancia antes de encontrar algo que pudiera usar. Miró a su alrededor con nerviosismo, pues no le gustaba estar en el bosque. -¡Dame las llanuras y los lagos!- pensó. -Ahí puedes ver lo que es probable que encuentres. Ahora, si este fuera un bosque de pequeños abedules, estaría bien, porque entonces el suelo estaría casi despejado; pero cómo puede a la gente gustarle estos bosques salvajes y sin caminos es incomprensible para mí. Si fuera dueño de esta tierra, talaría cada árbol.-

Achat du livre

El maravilloso mundo de Nils Holgersson a través de Suecia, Selma Lagerlöf

Langue
Année de publication
1988
product-detail.submit-box.info.binding
(rigide)
Nous vous informerons par e-mail dès que nous l’aurons retrouvé.

Modes de paiement

Personne n'a encore évalué .Évaluer

Titre
El maravilloso mundo de Nils Holgersson a través de Suecia
Langue
Espagnol
Publié
1988
Format
rigide
Pages
219
ISBN10
8432090743
ISBN13
9788432090745
Séries
Description
Una tarde, Akka de Kebnekaise y su bandada aterrizaron en la orilla de un lago forestal. La primavera estaba retrasada, como siempre en los distritos montañosos. El hielo cubría todo el lago, salvo una estrecha franja junto a la tierra. Las gansos se lanzaron al agua para bañarse y buscar comida. Por la mañana, Nils Holgersson había dejado caer uno de sus zapatos de madera, así que bajó junto a los olmos y abedules que crecían a lo largo de la orilla, para buscar algo con qué atarse el pie. El chico caminó una buena distancia antes de encontrar algo que pudiera usar. Miró a su alrededor con nerviosismo, pues no le gustaba estar en el bosque. -¡Dame las llanuras y los lagos!- pensó. -Ahí puedes ver lo que es probable que encuentres. Ahora, si este fuera un bosque de pequeños abedules, estaría bien, porque entonces el suelo estaría casi despejado; pero cómo puede a la gente gustarle estos bosques salvajes y sin caminos es incomprensible para mí. Si fuera dueño de esta tierra, talaría cada árbol.-