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Una tarde, Akka de Kebnekaise y su bandada aterrizaron en la orilla de un lago forestal. La primavera estaba retrasada, como siempre en los distritos montañosos. El hielo cubría todo el lago, salvo una estrecha franja junto a la tierra. Las gansos se lanzaron al agua para bañarse y buscar comida. Por la mañana, Nils Holgersson había dejado caer uno de sus zapatos de madera, así que bajó junto a los olmos y abedules que crecían a lo largo de la orilla, para buscar algo con qué atarse el pie. El chico caminó una buena distancia antes de encontrar algo que pudiera usar. Miró a su alrededor con nerviosismo, pues no le gustaba estar en el bosque. -¡Dame las llanuras y los lagos!- pensó. -Ahí puedes ver lo que es probable que encuentres. Ahora, si este fuera un bosque de pequeños abedules, estaría bien, porque entonces el suelo estaría casi despejado; pero cómo puede a la gente gustarle estos bosques salvajes y sin caminos es incomprensible para mí. Si fuera dueño de esta tierra, talaría cada árbol.-
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El maravilloso mundo de Nils Holgersson a través de Suecia, Selma Lagerlöf
- Langue
- Année de publication
- 1988
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- (rigide)
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- Titre
- El maravilloso mundo de Nils Holgersson a través de Suecia
- Langue
- Espagnol
- Auteurs
- Selma Lagerlöf
- Publié
- 1988
- Format
- rigide
- Pages
- 219
- ISBN10
- 8432090743
- ISBN13
- 9788432090745
- Séries
- Mots clés
- Fiction, Aventure, Romans d'aventures
- Description
- Una tarde, Akka de Kebnekaise y su bandada aterrizaron en la orilla de un lago forestal. La primavera estaba retrasada, como siempre en los distritos montañosos. El hielo cubría todo el lago, salvo una estrecha franja junto a la tierra. Las gansos se lanzaron al agua para bañarse y buscar comida. Por la mañana, Nils Holgersson había dejado caer uno de sus zapatos de madera, así que bajó junto a los olmos y abedules que crecían a lo largo de la orilla, para buscar algo con qué atarse el pie. El chico caminó una buena distancia antes de encontrar algo que pudiera usar. Miró a su alrededor con nerviosismo, pues no le gustaba estar en el bosque. -¡Dame las llanuras y los lagos!- pensó. -Ahí puedes ver lo que es probable que encuentres. Ahora, si este fuera un bosque de pequeños abedules, estaría bien, porque entonces el suelo estaría casi despejado; pero cómo puede a la gente gustarle estos bosques salvajes y sin caminos es incomprensible para mí. Si fuera dueño de esta tierra, talaría cada árbol.-


