La Fuerza de la Memoria
Historia de un Clandestino (El exilio interior)
Joaquín, a los siete años tras la guerra, se queda con familiares en el campo, donde realiza tareas propias de su edad hasta los catorce, cuando comienza a trabajar en una fábrica de calzado en Elda. Desde joven, recibe educación de maestros expulsados, lo que lo lleva a involucrarse en la política durante su estancia en los campos de Valencia. Asesorado por sus profesores, actúa como enlace en la clandestinidad del PCE, distribuyendo propaganda y recolectando fondos y alimentos para presos políticos. Su lucha contra la dictadura se convierte en una lección de vida, enfrentándose a los riesgos de la clandestinidad, incluyendo viajes a París para obtener materiales de propaganda. A los veinticinco años, es detenido en Vigo tras la Campaña de Huelga General. Sufre doce días de torturas en manos de la Brigada Político Social, terminando en la enfermería de la cárcel de Valencia debido a su estado físico. Allí se reencuentra con compañeros de lucha, enfrentándose a un Consejo de Guerra por Rebelión Militar. Tras ser trasladado a Carabanchel y pasar por la cárcel de Alcázar de San Juan, realiza una huelga de hambre y recibe una condena de un año. Su compromiso por la libertad persiste hasta la caída de la dictadura, y se afilia al PTE y posteriormente al PSOE, uniendo su voz a la Casa Común de la Izquierda.
